La SEP vigilará que padres traten a niños con cariño; visitará los hogares

Se busca constatar que los menores de 0 a 5 años vivan en ambientes armoniosos que garanticen su desarrollo

Con especial énfasis en poblaciones marginadas y excluidas, la SEP garantizará el “cuidado cariñoso y sensible a niños de cero a cinco años cumplidos” y aplicará a nivel nacional el programa de Visitas a Hogares para verificar que los menores viven en ambientes armoniosos, con familias que generan una dinámica positiva para su desarrollo.

El jueves pasado, la SEP envió al Senado la Estrategia Nacional de Atención a la Primera Infancia, en la cual participarán distintas dependencias federales y todos los gobiernos estatales y municipales, que incluye el acceso universal y de calidad a métodos anticonceptivos modernos, basados en evidencia científica con pertinencia cultural, incluyendo la anticoncepción oral de emergencia para todas las personas en edad reproductiva.

El eje rector 2, denominado Educación y Cuidados, precisa que la primera línea de acción sea el cuidado cariñoso y sensible de los menores de cinco años de edad, que incluirá la entrega de cartilla de cuidados para la atención de la primera infancia; el fortalecimiento de servicios públicos, sociales y privados, de habilidades parentales, crianza positiva y comprometida; ambientes enriquecidos, sostenimiento afectivo, habilidades socioeconómicas y actividades lúdicas, con énfasis en poblaciones marginadas/excluidas.

También el fortalecimiento de los instrumentos enfocados en la previsión de cuidados, licencias de maternidad y paternidad, capacitación para personas cuidadoras, licencias para cuidados de niños y otros, así como el fortalecimiento del acceso a material lúdico y de lectura para niños y sus familias.

Programa Visitas a Hogares

Otro eje de acción se denomina educación inicial e incluye la consolidación del programa Visitas a Hogares en las 32 entidades del país, con los esfuerzos concurrentes de los gobiernos federal y estatales; actualmente ese programa está en fase piloto en 14 entidades.

Además, considera el desarrollo e implementación de programas de orientación a padres de familia en temas relacionados con las prácticas de crianza y la educación de niños, con enfoque de derechos y cuidado cariñoso y sensible, y prácticas de sostenimiento afectivo.

“Detección y canalización oportuna de niños con problemas en su desarrollo, con base en la aplicación de instrumentos de evaluación debidamente validados que velen por el interés superior de la niñez y eviten la estigmatización”, dice.

Incluye la focalización de la población de niños con mayor grado de vulnerabilidad para brindarles distintas modalidades de educación a ellos y sus familias; fortalecer los programas de educación inicial en zonas rurales, indígenas y migrantes.

De igual manera, el fortalecimiento de la formación inicial y continua, y de procesos de capacitación adecuados al perfil y función de la diversidad de agentes educativos, así como apertura de opciones de formación técnica de calidad.

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*