El peso mexicano acuñado en 1886 se cotiza entre los 2 400 y los casi 17 mil pesos. ¿Tienes uno?

Ciudad de México

Una de las monedas de plata que circuló durante el Segundo Imperio Mexicano, de un peso, se vende en plataformas en precios que van de los 2 mil 400 a los casi 17 mil pesos, dependiendo de su estado de conservación.

Éstas fueron acuñadas en 1866 y ostentan el perfil del monarca y la leyenda “Maximiliano Emperador”, en tanto, en el reverso tienen el escudo imperial y la leyenda “Imperio Mexicano”.

Durante la intervención francesa, en medio de las transformaciones políticas y sociales y los conflictos por la suspensión de pagos de la deuda pública que anunció el gobierno de Benito Juárez, se instauró en el país un gobierno monárquico e inició el llamado Segundo Imperio Mexicano.

El gobierno fue encabezado por Fernando Maximiliano de Habsburgo, propuesto como monarca por Napoleón III. Éste tomó el poder en 1864 y entre sus primeras acciones ordenó la acuñación de monedas bajo el sistema decimal, lo que llevó a la acuñación de las primeras de “un peso” en México.

“Desde el punto de vista numismático son muy interesantes todas las monedas acuñadas en este breve periodo por su belleza y calidad (…) La principal novedad fue la implementación de un cono monetario decimal (en pesos y centavos) reemplazando al viejo sistema octaval Español (reales y escudos)”, destaca en una entrada el blog El Dato, especializado en numismática.

En tanto, el Banco de México (Banxico) resalta en el documento Historia de la moneda y del billete en México que las monedas de Maximiliano destacan por su bella factura. “El diseño de estas piezas, entre las más bellas de México, se debe a Sebastián Navalón, Cayetano Ocampo y Antonio Spíritu”, detalla.

De acuerdo con El Dato, una moneda de 1 peso del Segundo Imperio Mexicano llegó a ser subastada por 82 mil 500 pesos en abril de 2016. Se trata de una pieza conocida como peso “letras chicas”, que tiene como principal característica que las letras del anverso de la moneda tienen un tamaño de 2 mm, por tratarse de pruebas, mientras que en las normales es de 3 mm.

“Tiene un diseño más detallado, fino y cuidado que la acuñación tradicional en varios elementos, más aun, investigadores lo clasifican como una amonedación especial, no una prueba, existiendo alrededor de 45 a 60 piezas”.

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