Cuando te llega el mensaje de un secuestrador y todo lo que puedes hacer es trollearlo

El protagonista de la historia alegre del día nos da un ejemplo de cómo lidiar con un delincuente peligroso: con humor.

Nuestro héroe recibe un mensaje anónimo en donde dejan muy claro la seriedad del asunto desde el primer mensaje y desde su primera respuesta, el delincuente quedó perdido.

Gente que le pone el alma.

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