La vida comercial continúa en Tepito pese al semáforo rojo

Ciudad de México

Vendedores ambulantes de Tepito, en la Ciudad de México, continúan instalando sus puestos pese al semáforo rojo, pues afirman que tienen que alimentar a sus hijos; autoridades dialogan con ellos para que sólo operen las actividades esenciales.

“Fabricamos todo el año para esperar la temporada de diciembre. No hay la misma venta, no nos dejan poner”, dijo Carlos Peganos, vendedor ambulante de Tepito.

Carlos Peganos es ambulante y vende playeras de temporada navideña en Eje 1 y Manuel Doblado, en el barrio de Tepito. Lamenta la decisión de volver a semáforo rojo en la Ciudad de México porque, dice, aunque los visitantes continúan frecuentando esta zona, no es lo mismo que en años anteriores.

“Si te fijas está muy tranquilo, la gente viene con miedo, por la misma enfermedad”, refirió Carlos.

Aunque sanitiza sus productos para animar la compra, calcula que sus ingresos bajaron 20 por ciento.

“Todos los que estamos aquí somos fabricantes. Nos ha afectado la pandemia como no tienes una idea. De alguna manera también nos da miedo. También vivimos con la incertidumbre de salir día a día”, insistió.

El comerciante Neimar Rangel compró algunas playeras a Carlos para su negocio en Toluca. Él lamenta que la variedad de productos que pueda adquirir sea limitada e incluso pone en duda la existencia del virus.

“Yo a veces, ya siento que ya esto no es enfermedad. Yo creo que ya el gobierno nos quiera someter de alguna manera a otro tipo de vida. Cada que llegamos a la terminal, pues no nos hablamos porque juntos no podemos subir”, dijo Neimar.

Para Gerardo, vendedor de hamburguesas en la zona desde hace diez años, la principal razón para seguir saliendo a vender es su familia.

“Desde que empezó el semáforo rojo pues sí tenemos que andar, pues muy presionados en el aspecto de la venta. La familia depende de uno, aparte de eso pagas la renta. A veces dicen: “es que la gente no entiende”. Pues no es que no entienda. Realmente es que necesitamos trabajar, no es que estemos aquí porque nos valga”, señaló Gerardo Castañeda, vendedor ambulante de Tepito.

Incluso, dice, corre el riesgo de que su negocio sea levantado por las autoridades y, para recuperarlo, a veces tienen que pagar multas arriba de los 20 mil pesos.

“No te dan oportunidad, porque te ven y vámonos. Uno como quiera, pero a veces los hijos. Ni modo que les digas: “pues sabes qué, no vas a comer 15 días, porqué las autoridades no nos dejan trabajar”, refirió Gerardo.

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