Muere por COVID-19 profesor que daba clases conectado a tanque de oxígeno

Ciudad de México

Fue profesor de la Facultad de Ciencias Contables de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) de Perú por maás de 35 años, Jesús Gavelán Izaguirre, quien se contagió dos veces en menos de un año del virus SARS-CoV-2, y que no dejó de dar clases virtuales pese a usar un tanque de oxígeno, falleció por secuelas de covid-19.

“Solo las personas que conocieron a mi papá podrán entender que no había fuerza o razón en este mundo que lo alejara de sus alumnos”, comentó Fabiola del Rocío Gavelán, una de sus hijas, sobre el maestro que dio clases en esa universidad durante 35 años.

Gavelán Izaguirre tenía 71 años y padecía una cardiopatía cuando se contagió, en junio del 2020. Fue hospitalizado y le colocaron un marcapasos. Solo así suspendió las clases y la universidad puso a un profesor sustituto durante unos meses, pero cuando se dio cuenta que ese maestro no había completado las clases ni compartido las notas de los alumnos en el sistema, regresó, contó su hija.

“Le dijimos: ‘papá, para’ y nos dijo: ‘No, yo quiero continuar’. Y continuó. Dictaba clases virtuales tres veces a la semana, a tres salones. Eran un promedio de seis horas diarias. Llegó a concluirlas, tomó el examen final y desde ahí recién se sintió mal”.

A principios de febrero de este año comenzó a sentir malestar general. Su familia decidió atenderlo en casa por el riesgo de ser ingresado en un hospital. Lo cuidó su otra hija, quien es enfermera y su esposo es doctor. Cuando la oxigenación bajó lo llevaron al hospital de Almenara donde le hicieron otra prueba de antígeno que resultó positiva; el profesor se había reinfectado.

“De necesitar 4 litros de oxígeno, de pronto pasó a 9 litros y tuvimos que llevarlo al hospital”, contó Fabiola a El Comercio de Perú.

Después lo llevaron a emergencias y le hicieron otra prueba de antígeno que salió negativa. Le tomaron una tomografía pulmonar y resultó que tenía fibrosis y derrame pleural.

“Dijimos ‘ok, ya el covid se fue, tratemos de reparar el daño que tiene. Mi papá nos pidió, por favor, que si la prueba salía positiva lo lleváramos a la casa porque él no quería volver al área covid del hospital. Cuando estuvo en UCI el año pasado fue muy fuerte y vio morir a gente todos los días.”

“Ese fue un duro golpe para la familia. Su deseo no pudo cumplirse. Nadie lo pudo volver a ver. Pasaron tres días y falleció”, lamentó Fabiola, en entrevista con El Comercio de Perú.

Su familia lo recuerda como una persona independiente. Amaba su profesión y enseñar, por lo que ni el covid-19 le impidió que continuara dando clases, aunque fuera ayudado por un concentrador de oxígeno. Impartía clases de “costos” y así lo hizo hasta que terminó el ciclo.

Su caso fue comparado con el escándalo del llamado “vacunagate” que azota a ese país, después de que se dio a conocer que el rector de esa universidad, Orestes Cachay, había sido vacunado de cortesía por el laboratorio chino Sinopharm.

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